Vivir


 Alguien dijo "Odio mi vida y no quiero seguir viviendo". En el trascurso de la vida, muchas cosas pueden suceder. algunas pueden ser buenas, agradables, placenteras, disfrutables etc. Pero cuando vienen las otras que son opuestas o muy puestas, esas que se nos hace cuesta arriba poder asimilar, sobrellevar, soportar y tienden a debilitarnos hasta lo sumo. 

Nadie dijo que la vida sería un jardín de rosas, pero nos damos cuenta de eso, cuando sentimos que sus espinas se clavan en nuestra carne y sentimos el dolor. Es en ese momento cuando nos toca decidir llorar, lamentarnos, sucumbir ante el dolor o buscar la forma de aliviarlo, el medio para sobrellevarlo y proseguir adelante. Es cuando llega el momento de decir, ¡Señor, sostenme como prometiste para que viva! No permitas que se aplaste mi esperanza.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Lo que se ve

El colibrí